La Fundación Antonio Parra Velasco se dedica a preservar el pensamiento político del Dr. Parra Velasco, Filosofía enfocada en la búsqueda de la unidad latinoamericana a través de la apertura de fronteras comerciales, que estimule el crecimiento económico y social de la américa hispana.
el "Premio Parra Velasco", como parte de este proyecto de vida, se otorga por destacadas contribuciones al desarrollo social y político que permita encaminar toda latinoamérica hacia el ideal de la unidad.


PREMIO PARRA VELASCO

El "Premio Parra Velasco" es un galardón bi-anual que rinde homenaje a la vida y el legado del Dr. Antonio Parra Velasco, distinguido líder latinoamericano y ferviente defensor de la unidad regional. Este premio se instituye con el propósito de reconocer y celebrar las destacadas contribuciones de individuos, instituciones u organizaciones que han demostrado un compromiso excepcional con la promoción de la unidad comercial, la educación cívica y política, y el desarrollo sostenible en América Latina.

Se otorgará a aquellos que hayan dedicado sus esfuerzos a promover la integración económica y comercial en la región, así como a fortalecer la conciencia cívica y el conocimiento político entre las generaciones más jóvenes. Se valorarán especialmente las iniciativas innovadoras que hayan tenido un impacto positivo y duradero en la región, así como el liderazgo y la visión demostrados en la promoción de la unidad y la cooperación regional.

Este premio representa una oportunidad única para reconocer y celebrar a aquellos individuos u organizaciones que, al igual que el Dr. Antonio Parra Velasco, han dedicado sus vidas y carreras a construir un futuro más próspero y unido para América Latina. A través de esto, se busca no solo honrar su legado, sino también inspirar a otros a seguir su ejemplo y trabajar juntos hacia un futuro más brillante y solidario para nuestra región.

El Premio Parra Velasco, más que un simple reconocimiento, es un símbolo de esperanza y un recordatorio de que, a través de la colaboración y el compromiso compartido, podemos superar cualquier desafío y construir un futuro mejor para todos los latinoamericanos.


REPÚBLICA ESCOLAR

En 1934, durante el primer período presidencial del Dr. José María Velasco Ibarra; el doctor Antonio Parra Velasco – siendo ministro de educación – instauró la “República Escolar”, también conocida como “La República de los Niños”.

Este programa consiste de la selección e instrucción de niños en conceptos de política, república y democracia; la que, una vez concluida, permitiría elegir presidente, gobernadores, y diputados que ejerzan sus funciones, conformen un senado y compartan información cívica y política a niños de las escuelas del país.

La finalidad del programa es lograr que sean los niños quienes, en el futuro, defiendan la república.

El programa fue cancelado debido al golpe militar liderado por Carlos Alberto Arroyo del Río, quien se convertiría en persecutor político del doctor Parra.

Una sociedad en constante crecimiento necesita que la educación de los niños sea integral. Sin embargo, una de las variaciones más notables en el transcurso de los últimos diez años es la reducción y casi desaparición de la educación cívica del pensum académico de las instituciones públicas del país.

Esto nos hace responsable de la instrucción de los más jóvenes en estas ramas de importancia vital para el sustento internacional de un pueblo: la política y la diplomacia.

Queremos que la juventud actual tenga conocimiento más profundo de política y diplomacia; que permita a las siguientes generaciones tener un concepto más claro de la forma en que esto influirá en la forma de gobierno que resulte electa en nuestro país.

Elevemos el espíritu de la juventud ecuatoriana a través de una educación cívica moderna que les permita experimentar y enfrentar en primera persona las dificultades que una nación puede atravesar durante su vida republicana.